Todo este asunto se me viene a la mente por la evocación a tantísimos elementos del caudillismo tradicional que realizó Calderón Jr. en su declaración hoy en el juicio Caja Fischel que constituye a opinión de este servidor, el primer discurso político de la campaña 2010 del PUSC. En la declaración se dieron varios signos elementales de evocación al tradicionalismo y al caudillismo, así como muchas ideas que al parecer, serán las bases del discurso político del expresidente en su intento por reactivar la estructura electoral mariachi que por si sola le puede representar más del 20% de la votación el próximo Febrero. Veamos.
“Se ha recurrido a toda clase de armas para tratar de destruir lo que represento como político, como persona, como heredero del apellido Calderón”
Esta frase claramente evoca al orgullo y al calor de la población mariachi que aún vive y respira del calderonismo, todo ese legado que ellos claman y que representa ese apellido. ¿Porque habría alguien de perseguirlo por su apellido y por su nombre? Esta evocando a los fantasmas del pasado, reviviendo una tradición y apelando a lo que quede de ese sentimiento para alimentarse.
“Han dañado a mi esposa y mi familia, que se han visto expuestos a acoso, a la persecución tributaria, al linchamiento mediático, a sufrir quebrantos de salud y pérdidas irreparables como lo fue el bebé de mi hija Gloria, en el momento en que me prorrogan la prisión preventiva en la Reforma.”
Este caso no es tan claro, pero me parece que el expresidente intenta apelar a la lástima y a la compasión para evocar un tipo de sentimiento relacionado con los daños de la persecusión política, algo así como “¿recuerdan todo el daño que la persecusión política durante la guerra hizo a su familia? a mi me está sucediendo“.
“He sido Directivo de la Caja, diputado, ministro, jefe de la oposición y Presidente de la República”
Este elemento no es propio el caudillismo, ya que él no necesita decir que ha hecho sino decir quién es, la táctica del curriculum es más de los tecnócratas que intentan acceder al poder. Aún así, a Calderón le pareció apropiado recordar su hoja de vida a quienes la hayan olvidado.
“Para mi hubiera sido terrible que el proyecto le hubiera causado un daño a la Institución que creó mi padre”
Más claro no puede estar: “Mi padre creó la Caja, ¿lo recuerdan? por eso le dicen el gran reformador social y claro, yo soy su hijo, ¿como se les va a ocurrir pensar que yo le haría un daño a la institución que nos ha provocado cuantos réditos electorales como es posible?”.
Y para finalizar, la cereza en la torta:
“Solo me queda esperar en paz y con Dios el veredicto que emitirán los Señores Jueces.
Que el Santo Espíritu del Señor los ilumine.”
Que el Santo Espíritu del Señor los ilumine.”
No existe un elemento más recurrente en el caudillismo que la evocación divina. Calderón es un cristiano ejemplar, y ha sido dotado por Dios de características de noble y por lo tanto debe llevar las riendas de nuestro país. Se me vienen inmediatamente a la mente consignas como “Dios y Trujillo” o “ Franco caudillo de España por la gracia de Dios“.
Quedan advertidos.


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